Hoy es un buen día de ver el lado bueno de "pero un día..." y mostrarle a todos que el mundo sigue después de esos rencores que sentimos algún día.
jueves, 5 de agosto de 2010
"Había una vez...pero un día..."
El “había una vez” nos introduce en la historia, es la puerta de entrada a la historia. Pero después del “había una vez” siempre viene algo ¿verdad? Pero un día, tal cosa. Ese “pero un día” es la parte más importante de la historia ¿verdad? ¿Por qué? Porque ese pero un día desencadena todo lo que va a pasar. Ejemplo: había una ves una chica que estaba por vivir uno de los mejores momentos de su vida, PERO UN DÍA se entero de ciertas cosas que le iban imposibilitar disfrutar de esa experiencia.El PERO UN DÍA desencadena el conflicto. “Pero un día”, lo que nosotros técnicamente llamamos factor desencadenante. El factor desencadenante es el motor de la historia. Sin él, la historia no avanza; el factor desencadenante moviliza a los personajes, los hace tomar decisiones; el factor desencadenante los confunde, los hace equivocarse; el factor desencadenante hace que los personajes entren en conflicto. Y del conflicto viven los personajes, porque el conflicto es lo que los hace avanzar, equivocarse, crecer… El factor desencadenante tiene efecto dominó; se sabe donde empieza, pero no dónde termina. Sin embargo, el PERO UN DÍA tiene las dos caras de las monedas, depende de qué lugar la miremos nosotros. El pero un día puede ser visto como algo que nos impide a seguir disfrutando, de seguir felices y dejarnos hacer lo que hacíamos tan bien, o puede ser visto como una posibilidad de probarnos a nosotros mismos que podemos sortear obstáculos, que podemos saltar las piedras del camino, de mostrarnos a nosotros mismo que los demás no nos impiden que nuestro camino valga la pena...
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